El acta de conciliación laboral es un documento clave en los conflictos entre empresa y trabajador. Su objetivo es reflejar el resultado de la comparecencia ante el órgano de mediación laboral, normalmente de debe presentar la papeleta en el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación)—, donde se intenta alcanzar un acuerdo antes de acudir a los tribunales. Según el Ministerio de Trabajo, más del 40 % de los conflictos laborales en España se resuelven en esta fase, evitando la vía judicial.
Contar con un acta correctamente redactada y entendida es fundamental, ya que puede tener efectos legales equivalentes a una sentencia en determinados casos. A continuación, te explicamos qué es, qué tipos existen y qué consecuencias puede tener según el resultado de la conciliación.
¿Qué función tiene un acta de conciliación?
El acta de conciliación laboral tiene la función de dejar constancia oficial del intento de conciliación entre las partes, indicando si hubo o no acuerdo. Se trata de un documento público emitido por el letrado conciliador, con valor probatorio y fuerza ejecutiva cuando se firma un acuerdo. En esencia, sirve como prueba de haber intentado resolver el conflicto de forma amistosa antes de acudir al juzgado.
Tipos de actas de conciliación
Durante el acto de conciliación pueden producirse diferentes resultados, que se recogen en el acta correspondiente.
Acta con avenencia
Se firma cuando las partes llegan a un acuerdo, total o parcial. El contenido pactado tiene efectos de cosa juzgada y puede ejecutarse directamente en caso de incumplimiento, sin necesidad de iniciar un nuevo procedimiento judicial.
Acta sin avenencia
Se emite cuando no se alcanza acuerdo entre las partes. Este documento acredita que se ha cumplido el trámite obligatorio de conciliación y habilita al trabajador para presentar una demanda judicial.
Incomparecencia
Si una de las partes no acude al acto, el letrado conciliador lo hace constar en el acta. En ese caso, la conciliación se tiene por intentada sin efecto, y la parte compareciente podrá continuar con las acciones legales pertinentes.
Contenido del acta de conciliación
El acta de conciliación debe contener una serie de datos formales y esenciales que acreditan la validez del procedimiento.
Datos de las partes y del conflicto
Debe incluir la identificación del trabajador y del empresario, así como una breve descripción del conflicto laboral que motiva la conciliación (por ejemplo, despido, reclamación de cantidad o modificación de condiciones).
Fecha del acto y comparecientes
Se especifica la fecha, hora y lugar en que se celebra el acto, además de las personas que comparecen —ya sean las partes, sus representantes legales o sus abogados—.
Resultado de la conciliación
En esta sección se indica si el acto termina con avenencia, sin avenencia o con incomparecencia, detallando los términos del acuerdo o la manifestación expresa de las partes.
Firma de las partes y del letrado conciliador
Finalmente, el documento debe estar firmado por ambas partes y por el letrado conciliador, que certifica la veracidad y validez del contenido. Esta firma otorga al acta carácter de documento público.
¿Qué efectos legales tiene el acta?
El acta de conciliación produce distintos efectos según el resultado alcanzado.
Si hay acuerdo
El acta con avenencia tiene eficacia de título ejecutivo, lo que significa que puede ejecutarse judicialmente si una de las partes incumple lo pactado. Es, por tanto, un documento con fuerza legal similar a una sentencia.
Si no hay acuerdo
El acta sin avenencia habilita al trabajador para presentar demanda ante el Juzgado de lo Social. Es un requisito previo indispensable en la mayoría de procedimientos laborales.
¿Cómo usar el acta en un juicio laboral posterior?
En un eventual juicio, el acta sirve como prueba documental de que se intentó la vía de conciliación, y puede también acreditar los términos que fueron objeto de negociación o las posturas mantenidas por cada parte.
¿Qué hacer después de recibir el acta?
Tras la celebración del acto, es importante conservar y revisar el contenido del acta con atención.
Guardarla como prueba documental
El acta de conciliación debe guardarse cuidadosamente, ya que puede ser solicitada por el juzgado o utilizada como prueba en futuros procedimientos.
En caso de acuerdo, verificar que se cumpla lo pactado
Si se firmó con avenencia, conviene comprobar que la empresa o el trabajador cumpla los compromisos adquiridos en los plazos establecidos. En caso contrario, puede solicitarse su ejecución ante el juzgado.
En caso de desacuerdo, interponer demanda dentro de plazo
Cuando el acta sea sin avenencia o por incomparecencia, el trabajador dispone de 20 días hábiles para presentar la demanda laboral. Es fundamental contar con asesoramiento jurídico especializado para garantizar que los plazos y requisitos legales se cumplan correctamente.
En Adora Asesoría Jurídica, ayudamos a trabajadores y empresas a gestionar sus conciliaciones laborales con rigor y eficacia. Nuestro equipo analiza cada caso, redacta los documentos necesarios y acompaña a nuestros clientes durante todo el proceso, defendiendo sus derechos y buscando siempre la mejor solución antes de acudir a juicio.




