El arbitraje se ha convertido en uno de los medios alternativos para solucionar conflictos sin ir a juicio más efectivos en España. El tribunal de arbitraje garantizan una resolución especializada y ajustada a derecho o a criterios de equidad, según lo pactado previamente por las partes que están involucradas en el conflicto.
Este proceso se rige por principios de confidencialidad, imparcialidad y celeridad, permitiendo obtener un laudo arbitral que tiene la misma validez que una sentencia judicial y es de obligado cumplimiento.
Pero, ¿en qué consiste este tribunal? ¿Cuándo tienes que requirir a él?
Función del tribunal de arbitraje
La función principal del tribunal de arbitraje es resolver controversias legales mediante el arbitraje, una vía alternativa al sistema judicial tradicional. El tribunal arbitral se encarga de:
- Analizar las pruebas
- Escuchas a todas las partes involucradas en el conflicto
- Facilitar el diálogo
- Emitir la resolución vinculante, también conocida como laudo arbitral
A diferencia de los procesos judiciales tradicionales, el arbitraje es una alternativa rápida y con menos costes que aporta soluciones especializadas y que favorezcan a todas las partes.
¿Cómo funciona un tribunal de arbitraje?
Cuando nos enfrentamos a un tribunal de arbitraje pasamos por cuatro etapas.
Inicio del proceso arbitral
Todo comienza cuando una de las partes involucradas en el conflicto presenta una solicitud formal de arbitraje antes la institución elegida, explicando qué ha pasado, lo que se busca, adjuntado el acuerdo previo.
Una vez tramitada esta solicitud, el tribunal notificará a la otra parte para que, así, pueda participar el procedimiento y buscar una solución.
Designación de los árbitros
Una de las grandes ventajas del arbitraje es la posibilidad de elegir a los árbitros. Habitualmente, las partes acuerdan previamente el método para seleccionar a los árbitros: puede ser un solo árbitro o un tribunal arbitral compuesto por tres árbitros, donde cada parte elige uno y ambos seleccionados designan conjuntamente un tercero, que actuará como presidente del tribunal.
Desarrollo del procedimiento arbitral
Este procedimiento se desarrolla de forma privada y confidencial a través de una serie de audiencias. Durante este periodo, se presenta toda la documentación y testimoniales que argumentan sus posiciones y responden a las preguntas que han sido formulado por los árbitros.
El arbitraje es mucho más ágil que el tribunal ordinario, ya que cuenta con unos plazos ajustados para la presentación de esta documentación y las pruebas.
Emisión del laudo arbitral
Una vez analizadas todas las pruebas y los argumentos que expresan cada una de las partes involucradas en el conflicto, el tribunal de arbitraje dicta el laudo arbitral.
Se trata de una decisión definitiva y vinculante, ofreciendo esa seguridad jurídica que también marca los litigios tradicionales.
El laudo se debe cumplir de manera obligatoria y solo puede recurrirse por causas muy específicas previstas en la Ley de Arbitraje.
¿En qué casos se utiliza el arbitraje?
Los casos más comunes donde se necesita un servicio de arbitraje son los que están relacionados con el ámbito mercantil y laboral:
Conflictos mercantiles y empresariales
En España, según datos recientes del Centro Internacional de Arbitraje de Madrid (CIAM), más del 50% de los casos arbitrales resueltos tienen origen en conflictos comerciales y empresariales.
Estos incluyen incumplimientos contractuales o disputas de socios.
Disputas internacionales entre empresas
El arbitraje internacional es ampliamente utilizado en conflictos comerciales entre empresas de diferentes países. Esto ocurre especialmente en contratos comerciales internacionales donde la neutralidad, la especialización y la rapidez del arbitraje suponen una gran ventaja respecto a los procesos judiciales tradicionales.
Conflictos en contratos con cláusula arbitral
egún datos de la Corte Española de Arbitraje (CEA), cerca del 70% de los procedimientos arbitrales gestionados surgen directamente por cláusulas contractuales preestablecidas.




